martes, 10 de noviembre de 2015

Poema de un Perro.

Mesa de Inversiones con Estrella De Jesus Martinez y 49 personas más
POEMA DE UN PERRO.
Yo soy el que te espera...
Tu coche tiene un sonido especial y puedo reconocerlo entre mil.
Tus pasos tienen un timbre mágico, son música para mí.
Tu voz es el mayor signo de mi tiempo feliz y, a veces, no es necesario mencionar: oigo tu tristeza.
Si veo tu alegría, me hace feliz!
No sé lo que es olor bueno o malo, solo sé que tu aroma es el mejor.
De algunas presencias a veces me gusta. Otras, no tanto.
Pero tu presencia es lo que mueve mis sentidos.
Tu despierto, me despierta.
Tu durmiendo eres mi Dios, reposando en casa, y yo cuido tu sueño.
Tu mirada es un rayo de luz, cuando me doy cuenta de tu despertar...
Sus manos sobre mí, tienen la ligereza de la paz.
Y, cuando Tu sales, todo está vacío otra vez...
Y vuelvo a esperarte siempre y siempre...
Por el sonido de tu coche;
Por tus pasos;
Por tu voz;
Por tu estado siempre inconstante del humor;
Por tu olor;
Por tu reposo bajo mi vigília;
Por tus ojos;
Por tus manos.
Y soy feliz asi.
Yo soy el que te espera:
¡Soy tu perro!!!
                                      Angel Varela Garcia.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Poema.

edro Jimenez Feligreras ha compartido la foto de Carmen Marín.
1 h
Carmen Marín en POESÍA PROTESTA
4 h
A Lorca me lo mataron
por en medio de los campos,
¿no os sirve esto de espanto?
En pijama lo llevaron,
en la negra madrugada,
los parientes de los fachas
que hoy gobiernan nuestra patria.
Mataron a un ruiseñor,
aquella muda mañana
en la que hasta el mismo sol
de rojo sangre vistió
sus primeras llamaradas...
Por rojo y por maricón,
dijeron sus asesinos,
esos mismos que desahucian
las casas a tus vecinos.
Monstruos sin corazón,
por siempre viles canallas
que nunca habrá ningún dios
capaz de dar su perdón
a tan infinito crimen...
¡Que se pudran tales fachas!
¡Que los versos del poeta
se les claven como hachas!
A mi ángel lo acompañaron
a los cielos de los sabios
varios querubines blancos,
a uno le faltaba un ala
y por eso cojeaba
a la par que el buen maestro
que iba derramando letras
por los campos de los astros:
¡A Lorca me mataron!
Llantos verdes, verdes prados
¡Oh pena de los gitanos!
Dentro de la fragua llora
dando gritos, toda alma…
Toda alma de poeta
que aún clama por la Palabra
enterrada en las cunetas…
Carmen Marín.
11                             Angel Varela Garcia.